¿Cuántas veces has pensado que te gustaría hacer montones de cosas, pero pasa el tiempo y no has movido un dedo? No te sientas mal, pues es algo que le pasa a mucha gente, y es principalmente debido a que no has llevado a cabo una planificación de objetivos eficiente.

Por eso hoy te voy a hablar de cómo organizar tus objetivos a largo, medio y corto plazo, de forma que ya no tengas excusa para empezar con aquello que te has propuesto. Coge papel y boli, pues vas a tener deberes.

1. Define tus metas a 3-5 años

¿Dónde quieres estar de aquí a cinco años? Como te contaba en el artículo de fijar objetivos, necesitas saber dónde quieres llegar para marcarte los pasos intermedios. El resto de pasos serán básicamente la línea de puntos que unirá donde estamos ahora con donde queremos estar en el futuro.

Define cómo quieres verte en 5 años. El resto de pasos unirán hoy con ese futuro. Click Para Twittear

Por ello, necesitas sentarte tranquilamente y pensar dónde y cómo te ves en un futuro. Para eso puede darte pistas suficientes el artículo que mencionaba antes. Reflexiona bien sobre esto, háblalo con tu pareja, amigos, etc, hasta que tengas claro quién quieres ser dentro de 5 años. Algunos de los puntos en los que te puedes centrar:

  • Estilo de vida que te gustaría tener: ¿trabajar en casa o en una oficina? ¿trabajar por cuenta ajena o montar tu propio negocio? ¿viajar por el mundo o vivir en un pequeño pueblo? Cuanto más puedas detallarlo, mucho mejor.
  • Describe un día perfecto en tu vida: cuando piensas en tu día perfecto, ¿qué es lo que ves? Te recomiendo que escribas cada detalle, sensación, vivencia… Primero, porque visualizar es una herramienta muy poderosa para lograr tus objetivos, y segundo porque te dará más información de qué camino tienes que emprender.
  • Escribe a grandes rasgos un listado de cosas que deberías conseguir para llegar hasta ese punto. Pueden ser cosas como cambiar de trabajo, aumentar tu salario un 50%, tener un hijo, cambiarte de país, comprarte una casa… Esto dependerá de qué sea lo que más valores en tu vida.

2. Marca tus objetivos para este año

Aunque ya estamos un poco entrados en el año, nunca es tarde para marcarte y/o revisar tus objetivos. Para ello, coge tus objetivos a largo plazo y desglósalos en tareas más pequeñas.

Por ejemplo, si uno de tus objetivos a largo plazo es cambiarte a un trabajo donde dupliques tus ingresos, puedes desglosar esto en tareas más pequeñas:

  • Empezar a crear una marca personal fuerte creando un blog de desarrollo
  • Leer 2 libros al mes sobre temas de desarrollo de software
  • Dar mi primera charla en un evento
  • Contactar con otras personas interesados en lo mismo y quedar para charlar
  • Hacer una aplicación o programa que pueda servir de carta de entrada en las entrevistas o en el currículum
  • Crear o participar en algún proyecto de software libre…

Para un año completo, márcate unos 10-12 objetivos de tamaño medio. Escríbelos (te recomiendo que sea en algún medio electrónico para escribir, borrar, reordenar…) y empieza a visualizar qué tienes que hacer para conseguir cada uno de ellos.

Para un año completo, márcate unos 10-12 objetivos de tamaño medio. Click Para Twittear

Recuerda elegir objetivos SMART, de las siglas en inglés:

  • Specific (Específico): Tiene que ser algo específico. No sirve de nada un objetivo del estilo “Quiero ganar mucho más dinero”. Algo concreto sería “Quiero ganar 20.000€ más al año”.
  • Measurable (Medible): Tienes que ser capaz de identificar cuándo has cumplido tu objetivo. Siguiendo con el caso anterior, es fácil saber si has ganado 20.000€ más que el año anterior.
  • Achievable (Alcanzable): Que sea posible de ejecutar en el tiempo marcado. Esto no quiere decir que te quedes corto ni que te limites, sino que realmente esté en tu mano conseguirlo. Un objetivo inalcanzable es ser presidente del Gobierno en tres meses o crear una empresa que facture 2 millones antes de que acabe el año. Pero no es imposible duplicar tu salario o conseguir 1000 lectores diarios en tu blog.
  • Relevant (Relevante): ¿tiene este objetivo la importancia suficiente? ¿Está alineado con tus objetivos a largo plazo? Si no es relevante, o bien será una pérdida de tiempo, o bien acabarás abandonándolo sin finalizar.
  • Timely (Acotado en el tiempo): básicamente tiene que tener una fecha de inicio y una de finalización. Si no hay fecha de fin, no hay foco ni urgencia, así que muy probablemente no lo harás.

Y este último punto es indispensable. Coge la lista anterior y asigna las fechas límite en las que tienen que estar finalizadas. La fecha de inicio no es tan importante, aunque tener una idea de cuánto vas a tardar en hacerla, para saber cuándo empezar, siempre ayuda. Si tus objetivos no tienen fecha de fin, entonces no los terminarás nunca.

Define deadines. Si tus objetivos no tienen fecha de fin, no los terminarás nunca. Click Para Twittear

Esta es la definición a grandes rasgos de tus objetivos, pero aún no has alcanzado el nivel de granularidad suficiente.

3. Planifica cada semana

Elige un momento de la semana para planificar qué vas a hacer durante la semana siguiente. Yo suelo utilizar los domingos por la tarde. Primero creo un listado de todas las tareas que quiero hacer esa semana, y luego reparto en el calendario cuándo voy a hacer cada una de ellas. Las primeras veces seguramente fallarás mucho, o te pasarás o no llegarás, pero poco a poco irás conociendo mejor tu rendimiento y será más fácil ajustarlo. Suele ocurrir que somos muy optimistas para decidir lo que somos capaces de hacer en una semana (y normalmente no logramos cumplirlo todo) y muy pesimistas a largo plazo, por lo que probablemente te verás añadiendo tareas al punto anterior.

Para esto es muy importante que detectes cuándo tienes tiempo libre a lo largo de la semana. El siguiente ejercicio es que cojas un calendario de la semana siguiente, con detalle de horas, y marques cuáles son las horas que tienes ocupadas en temas ineludibles (básicamente trabajar, comer y dormir). En otro color marca los espacios en los que sólo puedes hacer ciertas cosas y no tienes atención completa, por ejemplo leer si vas al trabajo en metro, o escuchar audios si vas en coche. Y por último el resto de tareas que podrían tener horario variable, como puede ser el gimnasio.

Una vez definido esto, tendrás más claro cuándo puedes dedicarle tiempo a tus objetivos. Los momentos que en mi caso encuentro más cómodos son un tiempo antes de empezar a trabajar y otro rato después de terminar. Pero busca los momentos que encajen mejor para ti, y no olvides dejar algo de tiempo para descansar.

Cuando hayas hecho este ejercicio, puedes probar a planificarte la semana que viene. Escribe la lista de tareas y repártelas en los huecos que has destinado a trabajar en tus objetivos. Con esto tendrás un desglose lo suficientemente pequeño como para que no pierdas el foco ni tampoco pierdas tiempo en decidir qué hacer cada día. Yo me he dado cuenta de que si algún día no tengo bien definido lo que voy a hacer, pierdo mucho tiempo en el rato en el que decido a qué me voy a poner, y muchas veces no elijo la tarea adecuada, sólo la que me da menos pereza.

No te saltes ningún paso. Para poder definir lo que quieres hacer mañana necesitas saber dónde quieres verte en 5 años.

Para poder definir lo que quieres hacer mañana necesitas saber dónde quieres verte en 5 años. Click Para Twittear

Herramientas

Hay miles de herramientas para gestionar objetivos y tareas. Yo te recomiendo que no te vuelvas loco con esto, porque la oferta es demasiado grande y no acabarías de probar nunca. Hay gente que se apaña perfectamente con un cuaderno y un boli. Te cuento lo que utilizo en mi caso:

  • Para la planificación a 3-5 años, no necesitas gran cosa salvo mucha reflexión y autoaprendizaje. No es algo que vayas a tener claro de la noche a la mañana si no te lo habías planteado antes ni te has dedicado a conocerte. Así que lo mejor es papel y boli y dejar que surja lo que sea. Yo tengo mi mapa de los sueños, puede serte de ayuda a ti también.

  • Para la planificación anual, uso simplemente un documento de texto con una tabla de tres columnas. La de la izquierda indica el objetivo, y la derecha la fecha límite. En la central pongo la fecha en la que lo finalicé. Además añado todas esas fechas límite a mi Google Calendar en un color llamativo (rojo).

  • Los objetivos semanales los apunto en Wunderlist, así como las pequeñas tareas que surgen en el día a día. Uso principalmente una lista llamada “Semana”, y paso a “Hoy” lo que voy a hacer en el día. Además, distribuyo esas tareas a lo largo de la semana usando Google Calendar.

Conclusión

La planificación es una herramienta increíble para lograr tus objetivos, pero sobre todo para obligarte a entender qué es lo que quieres hacer con tu vida y apuntar hacia ello. La mayoría de la gente nunca hace este esfuerzo y se limitan a recibir lo que la vida les trae. Pero tú, gracias a la planificación de objetivos, serás capaz de diseñar tu propio futuro si te lo propones y pones tu esfuerzo en ello.

Gracias a la planificación de objetivos, serás capaz diseñar tu propio futuro. Click Para Twittear

Te animo a que sigas paso a paso los puntos que he ido indicando en este artículo, y verás como de aquí a poco tiempo consigues muchas más cosas de las que creías que eras capaz. Nada da mayor tranquilidad que saber que estás avanzando en la dirección correcta.

Como cada persona es un mundo, puede que tú ya tengas algún método que te funcione bien. Cuéntamelo en la sección de comentarios, estaré encantado de conocer tus técnicas y, por qué no, probar algunas de ellas. Cuéntame también si vas a ponerlo en práctica, y cuáles son los resultados una vez que lo hagas. ¡Estoy deseando saber de ti!