Artículo de invitado de Enrique López Mañas, Consultor IT independiente, Google Developer Expert y escritor de 100 preguntas y respuestas para trabajar como desarrollador Android.

Llegué a Alemania en el 2007 para acabar los estudios, pero acabé enganchado y son ya 9 años los que llevo en el país de la cerveza y los Bretzel (salvo un año en el que me fui a “cargar Sol” a Barcelona).

Sobrevivir en Alemania como ingeniero informático no siempre es fácil, pero dista de ser una misión imposible. En mi caso, tras haber trabajado en diferentes start-ups y multinacionales, he acabado montando mi propia empresa de consultoría IT con clientes alemanes. La experiencia ha sido dura y enriquecedora a partes iguales. Habiendo nacido en Madrid hay situaciones que a uno le hacen reprogramarse el chip, pero no cambiaría mi situación actual. Salir al extranjero es adictivo, y supone una inyección constante de adrenalina por la adaptación a la novedad.

Me gustaría compartir con vosotros algunos puntos sobre mi opinión de Alemania para nuestro sector.

1. Alemania habla alemán

Alemania habla alemán. Es un punto tan obvio que es notorio que los recién llegados lo olviden, pero el hecho de que la mayoría de locales (especialmente en el sector IT) hablen un inglés fluido provoca que uno baje la guardia y se permita el lujo de (sobre)vivir en inglés. No olvides que tu superior, tu jefe, tus compañeros… hablarán inglés por deferencia, pero si deseas progresar en el burocrático escalafón alemán necesitas aprender alemán (e incluso el dialecto local de la zona en la que te encuentres).

2. Alemania es un mercado competitivo

Alemania es la locomotora europea. Producen mucha ingeniería y tecnología, y son buenos en ello. Como posiblemente el idioma sea tu déficit (ver punto anterior) tendrás que ofrecer algo que te permita competir con las hordas de nativos, turcos y europeos del este que sí lo hablan. Este factor de diferenciación puede ser especialización en campo determinado o brillantez y competitividad personal.

Te verás además inmerso en un ambiente que yo jamás he visto en España: trabajar con multitud de nacionalidades diferentes. En el equipo de mi antigua empresa, de un total de 20 empleados, había españoles, brasileños, rumanos, suecos, húngaros, turcos, bosnios, macedonios, australianos… y algún alemán. Esto supone un impacto directo en tu creatividad y en el filtro con el cuál ves el mundo – acostúmbrate a trabajar con diferentes mentalidades.

3. Paraíso de la tecnología e ingeniería

Dicho esto acerca de la competitividad del mercado laboral, Alemania es un paraíso para el sector de IT y de ingeniería. Ingenieros informáticos son especie protegida, y el mercado produce muchos puestos que no pueden ocuparse por falta de mano de obra cualificada. Las condiciones, marcadas por la oferta y demanda del mercado pero también por la mentalidad teutona de recompensar el trabajo, no tendrán nada que ver con lo que has visto en España.

4. Condiciones del mercado laboral.

El mercado laboral en Alemania es competitivo, en pleno apogeo y eso lo notarás en las condiciones laborales. No sólo en el salario (que es la condición laboral más directa), sino en cursos de formación y el cuidado continuo del trabajador. La mayoría de las empresas suelen respetar las horas extras, ya sea recompensándolas económicamente o con días libres. A cambio, se te exigirá productividad y dedicación al trabajo.

5. Adaptación

Alemania es un país grande con diferentes climas y tradiciones, pero espera encontrarte con inviernos fríos, escasez de luz, una cultural interpersonal competitiva y que te llegará a parecer ruda. Debes estar preparado para un periodo de soledad prolongado.

¿Ha merecido la pena?

Si volviese a enfrentarme a la disyuntiva de abandonar el país en el que nací y volver a emigrar a Alemania, no sólo lo haría sino que lo haría antes. Enfrentarse a una cultura nueva, a un idioma, a una idiosincrasia distinta en cada aspecto de tu vida es un desafío durante las 24 horas del día. Si consigues superar la curva de adaptación inicial, si consigues superar el entorno climático adverso y acabar integrándote, te verás a ti mismo defendiendo las bondades del sistema que te ha adoptado y haciendo apología de tu decisión.