Este artículo forma parte del lanzamiento del curso Superpoderes para convertirte en un desarrollador de éxito

Si hay una lacra profesional en el desarrollo de software en este país, ésta es la presencia de las empresas cárnicas. Compañías cuyo único objetivo es el alquiler de programadores al kilo por un módico precio.

¿Estás en una de ellas? Es el momento de empezar a preparar una ruta de salida. Voy a contarte qué es lo que hice yo para escapar de ellas.

Las cárnicas son el mal: huye de ellas

También conocidas como consultoras, estas empresas se dedican a vender proyectos a precios de risa para luchar contra la competencia. El problema es que luego hay que desarrollar esos proyectos. Ahí es donde empieza el trabajo del programador, quien tendrá que conseguir mantener esos costes haciendo el trabajo en mucho menos tiempo de lo que requeriría.

Si estás trabajando en una de ellas, ya sabes lo que eso supone: horas y horas de duro esfuerzo para hacer un trabajo mediocre.

En las cárnicas, el principal objetivo es reducir gastos en el desarrollo del software Click Para Twittear

El desarrollador es la última pieza del eslabón

En las cárnicas, el trabajo del desarrollador es la parte menos importante, pues es en la parte de ejecución del proyecto donde pierden dinero. Es decir, que cuanto más rápido trabajes mejor para ellas, independientemente de la calidad del producto.

Existen incluso algunas de estas empresas que tienen lo que denominan factorías de código. Sólo el nombre ya da miedo.

Estas factorías suelen estar localizadas en lugares de España (o incluso en países de Sudamérica) en donde se pueden pagar precios de risa a programadores recién salidos de la universidad. De esta forma reducen aún más  los costes de fabricación.

En las factorías de software pagarán precios de risa a programadores recién licenciados. Click Para Twittear

Y esto es si tienes suerte y no te envían algún proyecto donde se olvidan totalmente de ti. Esto ocurre en otras grandes empresas o bancos donde necesitan gente subcontratada casi todo el tiempo.

Aquí ya puedes olvidarte de ningún trato personalizado. Para la empresa que te paga no eres más que un número y su único objetivo es recibir el dinero que la otra empresa paga por ti. Cuanto menos molestes mejor para ellos.

No importa la calidad del código

Como ya he comentado, la única parte importante para estas empresas es el proceso de venta. Es vital reducir el tiempo que van a tardar en realizarlo y lo que costará hacerlo, para ser competitivos frente a otras empresas. A partir de ahí, no es importante cuál sea la calidad final del producto. Casi ninguna de estas empresas se preocupa por ello, porque además eso les permite vender un mantenimiento que les hará ganar un dinero extra durante un tiempo.

Tu evolución como desarrollador en una cárnica va a ser muy limitado Click Para Twittear

Es por eso que tu evolución como programador en estas empresas va a ser muy limitado. Si te ocurre como a mí, vivirás bastante tranquilo pero en una extraña frustración constante. Yo no entendía muy bien lo que era programar bien por aquel entonces, no conocía conceptos como código clean o software craftmanship, pero aún así me daba cuenta de que mi carrera como programador no iba a ninguna parte.

Muchas de ellas se convierten en auténticos ministerios

Para mí, una de las peores partes de este tipo de compañías es que suele ser casi imposible que te echen. Por eso, para que el departamento en el que trabajas funcione, la gente que se preocupa por su trabajo tendrá que hacer la parte de la gente que pasa de todo.

Verás como algunos de tus compañeros no hacen nada en todo el día, y parece que eso no le preocupa a nadie. Y mientras tú estás trabajando como un loco para conseguir sacar adelante el trabajo de los dos. Con suerte eso servirá para que te suban el sueldo un 2% más que a tu compañero. Pero ni todo el dinero del mundo puede pagar la frustración que eso produce.

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Van a querer que te conviertas en un vendemotos

Según vayas cogiendo experiencia en una empresa cárnica, verás que  intentarán que te vayas pasando al lado de gestión, para tratar con clientes.

Crearon para ti una carrera en la que en algún momento dejarás de programar. Si es eso lo que quieres, estas empresas serán perfectas para ti. Pero no creo que hayas estudiado una carrera de cinco años o módulo de programación sólo para acabar pegándote con clientes, intentando venderles un producto en el que probablemente ni siquiera crees.

Yo he aprendido mucho de ello y no me arrepiento para nada. Pero si tu pasión es el desarrollo, no creo que tengan  que obligarte a que tomes ese camino.

El problema es que en cuanto te veas haciendo labores de ambos tipos, comprobarás que estás tirando piedras sobre tu propio tejado. Por un lado te verás obligado a reducir tiempos y costes para que tu cliente acepte la oferta, mientras que por otro estarás pensando en cómo vas hacer para realizar todo ese  trabajo en tan poco tiempo.

Preparando una vía de escape

En el próximo artículo te hablaré de cuáles son los pasos que me ayudaron a mí a transformar mi carrera profesional, tras 4 años trabajando en una de ellas, y en la que no veía más salida que seguir trabajando allí el resto de mi vida.

Lo que quiero que entiendas es que hay opciones de transformar tu vida profesional. No te resignes a pensar que es tu única opción.